Presentación

Ángulo de ideas

El niño del “sexto sentido”, con mohín incluido, me dejó con un yunque atravesando la tráquea y una marejada anegándome los ojos. En esta ocasión no veía muertos, sino que se le ocurrió un proyecto genial para la clase de Sociales.

Se trataba de una “Cadena de favores”. Sencillo. Su trabajo se basaba en hacer algo importante por tres personas, cada una de ellas, haría algo importante por otras tres personas y, así, el mundo entero sería mejor. El final no lo destripo para que vean la película pero sí les aconsejo que se pertrechen con el cajón de clinex, porque, salvo que se esté insensible, o curado de ñoñerías o, simplemente, se tenga por corazón una piedra, se llora, y se llora bien.

No les voy a contar el argumento. Sirva  que les diga que el entorno del chiquillo era de pena: abuela alcohólica, padres alcohólicos, profesor quemado, pero no en sentido figurado sino de verdad, con la piel achicharrada porque su padre, maltratador, le había rociado con gasolina y le había prendido fuego cuando, con apenas dieciséis años, había intentado defender a su madre de una de tantas palizas. En el rosario de desdichados, cómo si no se iba a nutrir un filme que justificara que la gente necesitara favores, no faltaban el drogadicto, la suicida, el delincuente atracador de tienduchas, la niña asmática en crisis asfixiándose en un hospital estadounidense, porque en nuestros hospitales eso no pasa nunca, por Dios,  donde la enfermera malhumorada le dice que espere su turno con cara de ustedes para mí son ladrillos, no personas y oiga señor siéntese y cállese y no me esté fastidiando… y, cómo no, el niño martirizado por un grupo de matones del colegio que le pegan, le roban y lo humillan un día sí y otro también. Completito. Y, oiga usted, da que pensar.

En definitiva, un montón de gente desestructurada. Un montón de familias desestructuradas y algunos finales felices por mor del trabajo de otros. O de la voluntad de trabajar por los otros. Y cada uno como puede, como sabe. Y cada uno aplicando los conocimientos que ha adquirido con su experiencia: los cineastas, haciendo películas que toquen la fibra sensible y que, además, nos sirvan de excusa para abordar el tema; los psicólogos, pedagogos, maestros, etc, etc, etc, entre otras tareas, llevando a la práctica programas formativos para afrontar y, en su caso, solucionar los problemas; los informáticos, aportando el soporte para que todo ello sea viable sin fronteras; los periodistas, informando de lo que se hace, o de los que no se hace y se debería hacer; todo el mundo, manifestando su opinión desde el respeto. Todos encomendados a la Diosa Hestia protectora de las familias y contando con este ángulo de ideas, este rincón de palabras, porque un ángulo es un rincón y la idea es el concepto, opinión o juicio que se forma sobre algo y la palabra la expresión de esa idea.

En esta primera tacada, la película es la excusa y, el comentario sobre ella, la invitación. Llena el ángulo con tus ideas: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..">Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..

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